Dejar de fumar

Es fácil, si pierden el miedo a dejarlo. Esto es realmente lo que hace que se resistan. Miedo a perder parte de su apoyo ante el stress, la vida o sus circunstancias, miedo a tener más hambre y por tanto a engordar, miedo a un cambio de hábitos. Este miedo lo conocen a la perfección las compañías tabaqueras y lo utilizan para hacer de la mujer el consumidor perfecto.

El método Easyway funciona tanto para las mujeres como para los hombres, pero muchos de los aspectos asociados con el tabaco son percibidos de forma distinta por las mujeres, que se enfrentan a dificultades especiales para dejar este hábito.

En Es fácil que las mujeres dejen de fumar, Allen Carr examina estas diferencias y dificultades y demuestra que su método puede resolverlas con éxito.